TURNER (Turner Motor Manufacturing Company Ltd.) (1.902 - 1.930)



Thomas Turner empezó su negocio de ingeniería alrededor de los años 1880 fabricando velocípedos y ciclos. En 1902, el propietario de la “Thomas Turner & Company“, James Burns Dumbell, un astuto hombre de negocios, decidió que el futuro de la empresa pasaba por la fabricación de automóviles, y para ello adquirió en Bruselas, los derechos de fabricación de un vehículo belga impulsado a vapor denominado Miesse. Así fue como se inició la producción de los primeros coches Turner bajo la denominación “Turner-Miesse”. Se trataba de un coche impulsado a vapor, equipado con un motor de 3 cilindros y una caldera que se accionaba con parafina, y que fue comercializado al precio de £ 800. Por aquella época la empresa disponía de talleres en Brickkiln Street, Walsall Street y Lever Street. Los coches se fabricaban en los talleres de Walsall Street. Se cree que los primeros “Turner-Miesse” eran importados casi totalmente construidos desde Bruselas, y que en Inglaterra simplemente se añadía la carrocería.

En 1906 la firma se convirtió en Sociedad Anónima y cambió su nombre por el de “Turner Motor Manufacturing Co. Ltd.”, y James Burns Dumbell fue nombrado Director Administrativo.

Entre 1906 y 1908 fueron producidos unos coches con motores de 4 cilindros de gasolina para una empresa ubicada en Londres. Esos coches llevaban el nombre de “Seymour-Turner”.

La producción de coches a vapor cesó en 1913, cuatro de los cuales, se cree que todavía sobreviven. En abril de ese mismo año la empresa presentó su modelo “Ten” (10 hp) con motor de gasolina de 4 cilindros.

En 1914, Turner construyó unos coches bajo el nombre de “Universal” para otra empresa de Londres y eran vendidos al precio de £ 250.

La fabricación de coches continuó hasta el principio de la Primera Guerra Mundial, momento en el que la “Turner Motor Manufacturing Co. Ltd.” pasó a ser controlada por el “Ministry of Munitions” (Ministerio de Municiones) que le otorgó un contrato para producir máquinas, herramientas y componentes.

Después de la Primera Guerra Mundial, entre 1918 y 1921, Turner fabricó los coches “Varley-Woods”, una marca efímera que no tuvo demasiado éxito, y de la que se fabricaron pocas unidades. Los coches “Varley-Woods” se ofrecieron en dos versiones mecánicas diferentes, entre 1918 y 1920 estuvieron equipados con motores de 11,9 hp y 1795 cc, y entre 1920 y 1921 estuvieron equipados con motores de 14,3 hp y 2205 cc.

Los coches Turner no reaparecieron hasta 1923. La publicidad de Turner en 1923 utilizaba la frase "The car that won't wear out", que quiere decir algo así como (el coche que no se desgastará).

En 1928 la empresa sufría una gran competencia de los grandes fabricantes y decidió empezar a reducir la fabricación de coches que duró hasta 1930, para dedicarse a producir componentes de avión y de automóvil.